Miguel | Colombia

Miguel | Colombia

De un Pequeño Pueblo a una Carrera en Tecnología

Miguel creció en Sibarco, un pequeño corregimiento del departamento del Atlántico, con menos de dos mil habitantes. Los recursos eran limitados. En su colegio, con frecuencia faltaban elementos básicos, a veces incluso agua potable, y el acceso a computadores o internet era muy escaso.

“Mi mamá es ama de casa y mi papá trabaja en una empresa de seguridad privada”, cuenta Miguel. “Vivíamos con un salario mínimo. Mis padres hacían grandes sacrificios solo para pagar los gastos y poner comida en la mesa”.

Desde muy joven, Miguel entendió que acceder a la educación superior sería difícil. Aun así, estaba decidido a encontrar una forma de salir adelante.

Una Oportunidad Perdida

Miguel enfocó sus esfuerzos en la prueba Saber 11, el examen nacional de educación media en Colombia, donde los mejores puntajes pueden otorgar becas completas en universidades de alto nivel.

Prepararse para el examen implicó superar grandes obstáculos. Después de ganar una olimpiada local de matemáticas, Miguel recibió una tableta básica que le permitió estudiar en línea. Durante la pandemia, cuando su colegio no pudo ofrecer clases por problemas de conectividad, estudió completamente de manera autónoma.

“Estudiaba solo desde las 7:00 a.m. hasta las 10:00 p.m. todos los días”, recuerda. “Mi futuro dependía de ese resultado”.

Su esfuerzo dio frutos. Miguel obtuvo 472 puntos sobre 500, ocupando el primer lugar entre los estudiantes de colegios públicos del departamento del Atlántico. Gracias a este resultado, fue admitido en la Universidad del Norte, una de las mejores universidades privadas del país.

Sin embargo, cuando todo parecía ir bien, Miguel enfrentó una grave crisis de salud que lo obligó a pausar sus estudios y perder su beca.

“Después de tanto sacrificio, sentí que había perdido mi única oportunidad de salir adelante”, afirma.

Un Nuevo Camino

Tras recuperarse y mudarse a Bogotá, Miguel comenzó a buscar nuevas formas de reconstruir su futuro. Fue entonces cuando conoció el programa de Desarrollo Full Stack de Generation Colombia.

“Lo que más me llamó la atención fueron las estadísticas que mostraban cuántos egresados conseguían empleo después de completar el programa”, explica.

Durante el programa intensivo de 14 semanas, Miguel desarrolló habilidades técnicas en programación, así como competencias profesionales y comportamentales clave para desempeñarse con éxito en el mundo laboral. Además, Generation ayudó a eliminar barreras al brindarle un computador portátil y apoyo para el acceso a internet.

El equipo de empleabilidad y su mentor lo acompañaron durante la búsqueda de empleo, compartiendo oportunidades y ayudándolo a prepararse para entrevistas.

Construyendo un Nuevo Futuro

Hoy, Miguel trabaja como Desarrollador Web, creando aplicaciones con tecnologías como Python, Django, JavaScript, HTML y CSS.

“Hoy tengo las habilidades para luchar por el futuro que quiero”, afirma. “Ya no soy una carga para mi familia; ahora puedo apoyarlos económicamente”.

Para Miguel, la oportunidad de adquirir habilidades altamente demandadas transformó lo que antes parecía imposible en un nuevo comienzo.

“El talento por sí solo nunca es suficiente; todos necesitamos una oportunidad”, concluye. “A veces, darle una oportunidad a alguien es todo lo que se necesita para cambiar una vida”.